Mis escritorios favoritos. XFCE

Durante años he sido fiel a KDE. Primero con Linux Mint KDE y luego con Chakra. Aunque Chakra y KDE han pasado tiempos más felices, ahora mismo empiezan otra vez a ponerse interesantes. Plasma (el escritorio antes conocido como KDE) va por su versión 5.10 y apunta alto.

Pero en fin. Los ordenadores que tengo en casa -lo malo de ser pobre- son algo viejitos, y mi portátil sigue siendo el Vaio VGN-FZ21Z, con un Core2Duo. Aunque Plasma ahora es bastante ligero, lo cierto es que se notan los años de la máquina y algunas aplicaciones no van todo lo sueltas que deberían. Así que aunque sigo siendo KDEero a tope y fui feliz en los grandes tiempos finales de Chakra, he ido buscando otra distro y otro escritorio que pudieran servirme mejor para el día a día.
Tres navegadores de archivos: PCManFM 1.2.4, Caja 1.18.3 y Thunar 1.6.11
Los dos primeros sí pueden dividir el panel.
Por ello, aunque la primera partición de mi portátil sigue siendo el reino de Chakra, la segunda, pues, tiene otra distro y otro escritorio. La opción que más me sigue convenciendo es Mint. Precisamente porque comparte con Chakra ciertas características que para mí son muy importantes: es amigable, viene lista para usar y es todoterreno. Es decir: puedes usar el hardware con drivers propietarios, vienen todos los codecs necesarios y tiene una gran selección de aplicaciones preinstaladas que suelo usar. Aparte, tiene algunos extras, como un exquisito cuidado gráfico y en la selección de software preinstalado, y ambas son Multilib, por lo que puedo usar Wine sin remilgo alguno.

Mint se fabrica en cuatro sabores: Cinnamon, Mate, KDE y XFCE. Las dos primeras son las que llevan los escritorios de la casa, por lo que su edición está más cuidada y el lanzamiento es más temprano.

Durante un tiempo estuve probando Mint con Cinnamon. El escritorio es elegante y sencillo, y varios de los programas se inspiran en los de KDE. Por ejemplo Nemo, que incorpora muchas características de Dolphin, como las miniaturas ampliables mediante un deslizador de la ventana...

Pero Cinnamon me da problemas, al menos en este PC. De vez en cuando se atasca y me deja colgado. ¿No se supone que Linux está libre de estos fallos? Aparentemente el kernel 4.10 soluciona estos congelamientos, pero por desgracia los drivers Nvidia 3.40 no me funcionan debidamente.

Así que en mi anterior instalación decidí hacer lo que no se debe hacer. Como estaba usando sobre todo Chakra para el trabajo diario, usé mi Mint KDE para instalarle TODOS los escritorios que se me ocurrieron. Así comprobaba por una parte hasta dónde podía llegar sin que "petara" y por otra parte iba probando los diferentes escritorios durante un tiempo para decidir por cuál decantarme. Además podía comprobar por mí mismo si de verdad había grandes fallos al multiplicar los programas para cada función según el escritorio. Llegué así a tener todo esto A LA VEZ:
  • KDE (Plasma)
  • Cinnamon
  • XFCE
  • LXDE
  • Openbox
  • Mate
Incluso probé LXQT, que es el eterno supuesto sucesor de LXDE pero que todavía no ha dejado de estar un poco verde.

Con todo este contubernio, empecé una temporada con KDE, pero luego pasé a Cinnamon y después de casi un año, he visto que el escritorio que usaba todos los días, el que me permitía cambiar y personalizar todo casi al estilo KDE, e incluso cambiar los gestores de ventanas a voluntad y usar el gestor de archivos, terminal y la opción de software que necesitara sin que se resintiera la estabilidad ni la usabilidad era siempre XFCE.

Lo curioso de esto es que -quizá porque Mint es una buena base para estas cosas- el sistema no se resintió demasiado de tener todo esto funcionando al mismo tiempo. De hecho para funciones críticas -como montar vídeo en KDEnlive con varias pistas de vídeo, audio y efectos- Mint funcionaba algo más rápido que Chakra, que es puro KDE. De hecho en todos los escritorios conseguí que las funciones básicas pudieran utilizarse fácilmente, desde personalizar el escritorio a hacer una captura de pantalla pulsando ImprPant. Definitivamente creo que el problema de tener muchos escritorios a la vez no es tan enorme como suele explicarse. Entiendo que quizá para un novato en Linux la empresa de mezclar escritorios pueda ser arriesgada. Pero si tienes cierta experiencia no resulta tan complicado.

Así que ahora he decidido que seguiré con una partición dedicada a KDE (con Chakra por ahora) y otra dedicada a los escritorios GTK. Concretamente, he instalado Mint con Mate (para asegurarme de que tengo todo al día según una de las ediciones mimadas de Linux Mint) y luego he añadido XFCE manualmente. Veo que el portátil va perfectamente y he conseguido sin mayor problema recuperar incluso la personalización del escritorio que tenía antes. XFCE es definitivamente mi segundo escritorio favorito después de KDE. Hay alguna cosa que me gustaría poder cambiar. Pero el salto de calidad y versatilidad de este escritorio de unos años a esta parte ha sido simplemente espectacular. Hoy en día XFCE es un escritorio que sigue siendo bastante ligero -aunque no ultraligero- pero que ya es un escritorio muy completo y un auténtico todoterreno. Y junto con KDE uno de los escritorios más configurables y a la vez de forma sencilla.

Como plus, tiene ciertas características que para mí son muy interesantes y me gustaría señalar:

Selección de modo de pantallas múltiples.
  1. FONDOS DE PANTALLA- Permite elegir un fondo de pantalla diferente para cada área de trabajo y para cada monitor dentro de cada área. Además se puede hacer de una forma sencillísima. Basta ir moviendo la ventana de configuración del fondo por las distintas pantallas y áreas de trabajo y modificar la imagen. Se ve el cambio instantáneamente y además se guarda y recuerda una configuración de carpeta diferente para cada área y escritorio. Solamente KDE4 permitía tal nivel de detalle. KF5 aún no ha llegado a igualar esto.
  2. PANELES- Permite editar cada panel por separado y de forma gráfica, con un editor donde tenemos el orden de los elementos y podemos editar cada una de sus características. Los lanzadores son totalmente configurables. Se puede cambiar el icono, el orden, crear o no submenús y hasta hacer que el elemento por defecto corresponda al último usado o un elemento predeterminado. Esto falta en entornos tan enormemente configurables como KDE. No obstante LXDE sí tiene algo parecido.
  3. WHISKERMENU- El actual menú de lanzamiento de XFCE por defecto en muchas de las distribuciones que usan XFCE es, como no podía ser de otra manera, Whiskermenu. Es un menú de inicio totalmente configurable pero que me parece el colmo de la ergonomía. Las aplicaciones aparecen con el tamaño de icono que se prefiera, integra buscador de aplicaciones, llamada a funciones comunes como el panel de control, últimos documentos abiertos... Pero todo, desde su comportamiento a su diseño, tamaño, etc, es fácilmente configurable. Mate, a su lado, con el MintMenu, tiene una pobre réplica anticuada y rígida. Quizá KDE o Cinnamon están un poco por encima. Pero realmente es un gran hallazgo y cuando te acostumbras a usarlo, otros menús parecen torpes o feos.
  4. MÚLTIPLES PANTALLAS- En XFCE conectar un segundo monitor es sencillo y casi instantáneo en su configuración. Permite controlar cada detalle del doble monitor y además lo hace de forma elegante y fácil a más no poder. Ojalá en otros sistemas la cosa fuera tan rápida y fácil.
  5. PERSONALIZACIÓN DEL ENTORNO. No sólo en el aspecto -hay multitud de temas propios o de GTK y multiples parámetros para poner el aspecto que deseemos. Pero la gran fortaleza de XFCE es que además permite personalizar el comportamiento, al manejar el clic-doble clic, composición de ventanas, manejo de los escritorios virtuales, ventanas que se pegan magnéticamente, etc, etc.
  6. AJUSTE SEMI-MANUAL. En GNU/LINUX uno puede efectivamente elegir cada componente casi por separado. En cuanto a "escritorios" en Linux hay digamos dos tendencias, al igual que con todo el resto del sistema: los que se manejan al viejo estilo textual, cambiando parámetros en archivos con nombres como "/etc/fstab" "~/.config/pcmanfm/default/pcmanfm.conf", como por ejemplo el entorno de openbox puro... y los que permiten cambiar todo con clics de ratón, como KDE.
    Pues bien. XFCE empezó siendo de los primeros y ahora prácticamente es de los segundos, por lo que permite un ajuste normal a base de ratón y otro más fino a base de archivos de texto... pero si bien esto sigue siendo válido incluso en KDE, XFCE mantiene oficialmente esa naturaleza dual, de modo que incluye varios lugares de edición detallada a base de parámetros dentro de sus ajustes accesibles en modo gráfico. Por ejemplo, las acciones dentro de Thunar (aunque haya paquetes prefabricados para ello), o el editor de configuración, o las acciones al inicio... 
  7. MANEJO DE LOS ESCRITORIOS VIRTUALES.
    He probado los escritorios virtuales en varios entornos y hasta en Windows y Mac. Pero con diferencia, donde me resultan más ágiles y prácticos es en KDE y XFCE. En estos escritorios, basta arrastrar una aplicación tirando del botón en el panel hacia el recuadro de uno de los otros escritorios para que, sin hacer ruido, la aplicación pase a ese otro escritorio virtual. Hay muchas otras maneras de utilizar los escritorios virtuales, y ahí KDE llega al sibaritismo más extremo. Pero el manejo en XFCE es también altamente configurable y útil. 
Hace ya unos días que he empezado este artículo y efectivamente, ya me he decidido y acabé por instalar Mint en su versión MATE como base, si bien hice lo prometido y añadí XFCE por encima... y es el escritorio que estoy usando a diario. Que no es que Mate no me guste, lo cierto es que ambos son escritorios muy completos, capaces y ligeros. Pero mi corazoncito sigue estando con el escritorio ratonil.

GESTORES DE VENTANAS Y COMPOSICIÓN
Me he instalado el kernel 4.10.0.30 y he probado el rendimiento con varias combinaciones posibles de gestor de ventanas + composición.

En principio, al tener Mate y XFCE puedo cambiar entre: Marco, Metacity, Xfwm4 y Compiz, y en los tres primeros hay la opción de usarlos "a secas" o combinados con "Composición" y "Compton" (Otro compositor ligero). En mi caso he estado utilizando Xfwm4 más Compton, que es la combinación más ligera, aunque Xfwm4+Composición da casi el mismo rendimiento. El problema es que no sé si es por algún problema de configuración o por usar el ḱernel que comenté, Compton falla a veces y no es tan rápido como debería a la hora de "entrar" con todos los efectos de transparencia y demás.

THUNAR.
Thunar es un estupendo explorador de archivos, y es el propio de XFCE. Pero para mí, el poder acceder con F3 a un modo de panel dividido y con F4 a la terminal en la misma carpeta que esté son necesidades. Por eso suelo utilizar PCManFM (el ligero explorador de archivos de LXDE) en el día a día, dejando Thunar para algunas ocasiones especiales.

En fin. Quería comentar solo un par de cosas, pero me ha quedado un artículo largo y algo pesado. Si has tenido la paciencia de leer hasta aquí te lo agradezco mucho. Espero ser más conciso en el próximo artículo.