GRRRRRub

Cuando hace ya cinco años empecé a usar Linux como primer sistema operativo, mi pesadilla recurrente era que se escachuflase el arranque.

Si arreglar Linux te parece complicado, imagínate programar el ENIAC.
Antes de 2010 yo ya había ido probando diferentes distribuciones Linux. Probaba. Instalaba y jugueteaba un poco. Pero o una de dos: o me dejaban de funcionar las x (los dichosos drivers de pantalla y sus modos compatibles) o tenía un serio escachufle arranquil y no sabía tampoco cómo arreglarlo. Total, que por mis discos duros fueron pasando diferentes versiones de sistemas pingüineros y ninguna duraba más de dos semanas, que fue mi record con un Ubuntu de color caca que me obligaba a montar cada CD para poder escuchar música. Un simple cambio en Windows (o de Windows, ya no recuerdo) y se reescribía el Master Boot Record del disco. ¡Adiós arranque dual!


Pero ¡A TODO SE ACOSTUMBRA UNO! Con el tiempo aprendes que cuando eres usuario de Windows te parece normal tener un antivirus instalado, o que si eres maquero te parecerá normal no protestar porque Apple te putee para que pases sí o sí por su caja.

Pues bien. El linuxero con experiencia se llega a acostumbrar a que un buen día el ordenador simplemente no arranca. Y lejos de pensar cual novato "oh, se me ha escachuflado windows el sistema operativo, toca reinstalar", prueba unas cuantas fórmulas cuasimágicas y por arte de birlibirloque todo vuelve a funcionar igual o mejor. Resulta que algo tan pesadillesco y aparente como que el GRUB (el famoso menú de arranque) no sea capaz de arrancar, no significa que te hayas cargado todo. Probablemente todo siga exactamente igual en su sitio, sólo que el arranque no encuentra algo que necesita.

Dicho así es hasta bonito. Pero en realidad no. No es bonito. Es una mierda.
Como cuando falla cualquier otro sistema operativo a sus respectivos usuarios, el linuxero de pro también se tira de los pelos, se cabrea, hace mención a los familiares directos de cada uno de los desarrolladores de GNU y/o Linux... y durante un tiempo más corto o más largo busca por foros y blogs, y preso de la desesperación comenta finalmente sus desgracias en la comunidad de su distro para ver si por casualidad a alguien le ha ocurrido algo parecido o puede dar pistas sobre cómo afrontar la solución.

En Chakra, que es mi distro "de cabecera" (aunque como a Enrique Bravo, Rosa me tiene enamorado), la comunidad es uno de sus puntos fuertes. No es que seamos muchos -al menos los que formamos la comunidad que habla castellano- pero sí que es una comunidad muy agradable. Los chakreros somos una especie de "pandilla" que venimos de muy diferentes lugares. Y como casi todos somos algo o mucho distro-hoppers esto hace que tarde o temprano alguien haya solucionado un problema parecido en otra distro emparentada. Del mismo modo que cuando tienes un problemilla en Mint lo de Ubuntu o Debian suele servir igual, los casques de Chakra suelen darse también en Manjaro, Netrunner, Antergos, Arch...

Resulta que el jueves el sistema se mega-actualizó. Es decir, de repente vinieron unas ciento y pico actualizaciones, con varios cientos de megas de archivos descargados. Entre todo esto venían por fin los kipi-plugins en su versión 5 y muchas otras sabrosas novedades.

Pero hete ahí que Chakra Fermi arrastraba un problema desde sus inicios: tocar el Grub significaba escachuflar el arranque. Anteriormente, cada vez que Mint -que comparte mi disco duro con Chakra- actualizaba su Grub, el arranque de Fermi entraba en kernel panic. Tenía que irme a Mint, montar la partición de Chakra en una carpeta temporalmente y reinstalar el grub desde esa carpeta. Pues bien. La megaactualización rehizo (sin preguntar) el GRUB. Y en lugar de kernel panic obtuve esta hermosa pantalla al reiniciar:


¿Bonito, verdad? Como tenía que trabajar no me preocupé mucho y seguí con Mint, que arrancaba sin problemas. Luego probé varias cosas. Primero intenté ver qué pasaba al instalar el grub de Mint. Kernel panic de nuevo. Posteé una entrada en Google+ y seguí probando cosas, incluyendo las sugerencias de otros miembros de la pandilla como Jairo Benítez, que a su vez mencionaba un post del famoso e incombustible Yoyo Fernández. Pero no. No sirvió nada. El anterior grub de Chakra ya tampoco funcionaba.

Los diferentes mensajes del fallo en el arranque me pusieron sobre la pista. Claro que como soy autodidacta en esto  en realidad daba palos de ciego. Pero como dice el refrán, "El que la sigue la consigue". Probé de todo: restaurar el grub desde Mint, restaurarlo cambiando los archivos de configuración por los originales antes del kernel panic, restaurar el grub desde Rescatux y un par de distros en formato "live" (Arquetype y Netrunner Rolling, sin éxito)... Hasta que finalmente encontré en uno de los mensajes de kernel panic la referencia a LVM (Logical Volume Manager).

Según comentaban otros usuarios de Chakra en el grupo de Google+ no habían tenido problemas después de la mega-actualización. Y de hecho parecía que todos tenían un grub que podía actualizarse sin problemas. Así que empecé a pensar en que quizá yo había hecho algo raro en mi sistema que casi nadie más había hecho. Parecía que mi disco era LVM y no resultaba compatible con el kernel o algo... ¡Y claro! Ahí estaba la cosa: yo había instalado -por unos problemillas con el driver gráfico en Plasma 5- el driver LTS de Nvidia 340xx. Y a ese driver le acompañaba el kernel LTS, 3.16 o algo así.

Así que me puse a buscar otros kernels en el arranque del Grub. Y de repente caí en que había una opción que decía: "fallback initramfs". Y Chakra revivió. Volvía a arrancar siempre y cuando eligiera un kernel moderno y esa opción.

Pues bien, ya dentro de Chakra, instalé el kernel nuevo junto con los drivers nvidia nuevos (no LTS, sino los normales de la versión 340xx), desinstalé el kernel LTS y su nvidia LTS a juego... y entonces hice un sudo update-grub. Así que ¡¡TACHÁN!! Arreglado. Todo era pues un problema de drivers porque parece que el kernel lts no funciona bien con mi disco, que según parece tiene particiones LVM.


En fin. Que todo este rollo me ha hecho aprender otra vez un montón de cosas. En el fondo es una mierda, porque preferiría que todo funcionase a la primera sin estos problemas. Pero si soy sincero, creo que hay un tipo de usuarios de ordenador que necesitamos poder solucionar problemas. Que en el fondo, a alguna gente nos gusta esto de brico-PC. Seguramente si Chakra funcionase siempre como un reloj (como era hace unos pocos años) llegaría a ser aburrida. Mientras la distro se mantenga "usable" y los fallos gordos sean algo pasajero y solucionable en pocos días... pues ¡cómo renunciar a ser unos Sherlock Holmes del software libre!
Mi GRUB al fin recuperado. Y ya sin problemas de arranque.

En fin. Que todos los sistemas operativos tienen sus cosas buenas y malas, y a veces te sientes cómodo en un S.O. que a los demás les parecería demencial (si no que se lo digan a quienes todavía usan Windows 3.11. Mis pequeños problemas con Linux estos días han sido que sencillamente no era capaz de entrar en mi sistema. Bah, minucias. A todo se acostumbra uno.