¿No será cosa del hardware?

Muchas veces echamos pestes contra nuestro sistema operativo por su inestabilidad o porque algo no funciona bien. Retrasos en la respuesta (lags), fallos inesperados (bugs), cuelgues...

Pero a veces, simplemente, es que hay algún problema de hardware. Por muy bueno que sea nuestro S.O., no puede sacar el destornillador y solucionar problemas físicos. ¿No?
Mi viejo VAIO tras el striptease.
Está claro que no se ha pensado para que sea
fácil limpiar el ventilador.

Quizá los que usamos Linux caemos más culpar injustamente al software cuando falla el hardware. No porque tengamos peores drivers que los de Windows o Mac (bueno, con ATI esto es así, y con...) ni porque los equipos sean antiguos (estee... no todos los linuxeros son pobres). No. Yo creo que la razón es la contraria: confiamos tanto en la calidad del software del sistema que creemos que siempre va a funcionar bien, pase lo que pase. Y es cierto que a veces Linux tira con cacharros y componentes a los que incluso Windows XP les pondría pegas... Pero en fin, cuando falla el hardware ni San Tux es tan milagroso.

Lo que quiero decir es que un usuario promedio de Windows o Mac tiene claros indicadores de que su ordenador tiene un problema: pantallazos azules (o rojos), kernel-panic, Mac triste... pero cuando Linux falla es más habitual creer que la distro se ha "roto" que pensar que quizá la placa de memoria está mal. Y deberíamos tener otra actitud: si Linux realmente es "una roca" (y por lo general así es) lo normal es que cuando hay fallos recurrentes estemos teniendo sobrecalentamientos, un fallo eléctrico, un disco que agoniza o una gráfica que se niega a funcionar.

Pues bien: por enésima vez se me ha quedado cara de tonto al comprobar que los fallos que me hacían empezar a renegar de mi hermoso Chakra Linux (Euler) que tanto trabajo me llevó personalizar y actualizar... eran sólo polvo. Más concretamente polvo atascado en la rejilla de salida del ventilador. Me animé por fin a desmontar -por tercera vez- el portátil (gracias a un tutorial con fotos, claro) y... Voilà! Adiós cuelgues y cierres. Estoy impresionado de lo estable que se ha vuelto a poner todo. Chakra vuelve a ser una distro maravillosamente ABURRIDA. ¡Y eso que estoy en Testing!
En su momento sufrí otros fallos de hardware, con otros equipos: una fuente de alimentación vieja, que ya no daba de sí, una gráfica quemada, un ordenador en el que sólo podía instalar XP pero Mint y Ubuntu fallaban al arrancar... y que resultó tener dos tarjetas PCI de red a la vez. Memorias defectuosas...  pues esta vez tocó un portátil que se recalentaba porque el aire simplemente no podía salir por la rejilla correspondiente.

Qué alivio.