Horas bajas

Esto es lo que me hace kwin+nVidia, ¿o el kernel?
En muchas de las cosas de la vida las personas pasamos por fases buenas, malas y regulares. A veces las fases son meras partes de un ciclo, otras veces no está tan claro el carácter cíclico del contento y el descontento.

En estos momentos tengo ciertos problemas con mi ordenador principal. Tras alguna de las múltiples actualizaciones de Chakra (semi-rolling) me he topado con una incompatibilidad entre el driver gráfico de nVidia para mi portátil y el programa kwin, el gestor de ventanas nativo de KDE, que no se acaba de solucionar. Para evitar el problema (que kwin no se reanuda correctamente tras las suspensiones de la pantalla) he empezado a usar Openbox como gestor de ventanas.

Pero como los problemas nunca vienen solos, también tengo pequeños fallos como que a veces -muy pocas- Dolphin no funciona del todo bien (se congelan las ventanas) o que de repente la tableta Wacom no "pinta" al usar brochas en Photoshop CS2 a través de Wine.

Son sin duda tonterías, y probablemente en una posterior actualización se arreglen. Pero hay veces en las que a uno estas tonterías le pillan peor y acaba deprimiéndose. Estoy en uno de esos momentos en los que no tengo ni ganas ni tiempo de pasearme por foros y grupos para ver si alguien entiende lo que está pasando y se le ocurre una solución.

En el fondo empiezo a temerme que mi ordenador principal (un Sony Vaio VGN FZ-21Z con 4 GB de RAM) ya es antiguo para andar moviendo KDE con alegría. Que tendré que resignarme a usar este compañero de fatigas con algo más ligero que Chakra, como Manjaro XFCE o Manjaro Openbox+KDE. para sacarme el mono.

En fin. Cuando por fin arregle este problema o decida pasarme a algo más simple, volveré a estar exultante con mi Linux. Pero qué le voy a hacer... ahora paso por horas bajas.