El mejor sistema operativo

Supongo que el gráfico ya tiene sus años.
Hoy en día ni Windows es tan inestable ni
Linux es tan poco amistoso. Ni Mac tan po...
En ocasiones, cuando visito foros sobre Linux me encuentro gente que por decirlo de una forma suave, "es más papista que el papa". Gente que defiende a capa y espada el software libre, la FSF, a Stallman -lo cual está muy bien- pero que han emprendido una especie de cruzada contra el 99% restante del mundo que no se ha convencido todavía de las bondades de su propia relig... elección.

Yo puedo entender el sentimiento de satisfacción, el orgullo incluso por haber encontrado algo maravilloso. Pero eso de "evangelizar" activamente siempre me ha repateado bastante. Cuando era maquero el evangelismo me fastidiaba mucho. Cuando fui windowsero también. Y ahora que uso Linux prácticamente siempre sigue pareciéndome una imbecilidad ser evangelista del pingüino. ¡Cada uno que use lo que quiera! Si a mí no me gusta que un maquero o un testigo de Jehová quiera "comerme el coco" con lo suyo, ¿cómo voy a atreverme yo a hacer lo mismo con los demas?

Si uno va a cambiar de hábitos, que sea por convicción, porque ve ventajas. Yo, como mucho puedo comentar en Linux de Madera lo que me voy encontrando o lo que me gusta de Linux y no me gusta de otros sistemas operativos. Pero es algo personal, no pretenderé jamás sentar cátedra. Somos muchos los humanos y cada uno tenemos nuestras necesidades, gustos y hasta manías diferentes. Pero a la gente le suele encantar evangelizar con su religión, su partido político, su equipo de fútbol, su marca de refresco de cola, su móvil, su dieta...


Quizá, como yo ya he discutido bastante por Internet o en persona, me he cansado un poco de estos debates. No le encuentro la gracia a la defensa a ultranza de la cosa X que uno usa a diario. ¿Que a ti te vale "Y" en lugar de "X"? Pues estupendo. Como mucho te puedo decir "pues a mí me funcionó mejor X". Pero ir más allá de eso y llegar a ser desagradable con los que han elegido otra cosa me parece tonto. Muy tonto. De broma (bueno, quizá no tan de broma) suelo decir que si alguien te dice en Internet "la distribución xxxxxxx es la mejor sin duda", lo mejor es bloquearlo de inmediato. Básicamente, quien no entiende que "sobre gustos no hay nada escrito" probablemente será un mal conversador, faltón, cansino y poco razonable. Así que hazme caso: bloquéalo.

Pero no es tan fácil. No puedo -por más que lo intente- ser objetivo en cuanto a sistemas operativos, porque aún conociendo otros, me he decantado por Linux. Me guste o no reconocerlo, como autor del blog ya estoy en un "bando", y mis lectores seréis mayoritariamente gente de ese "bando".

En un blog de linux lo normal es que los lectores seáis casi siempre gente que ya ha tomado una posición clara. Sería muy fácil conseguir tráfico provocando a propósito una polémica específica de Linux. Por ejemplo, iniciando un flame tontorrón de los típicos. "Es que el escritorio xxxxxxxx es el mejor sin duda alguna. Los demás son una mierda". O por el contrario, conseguir la simpatía de casi todo el mundo que pase por aquí haciendo escarnio de lo que no me gusta de Windows o Mac. Incluso, sin querer irme a la polémica o el aplauso fácil, lo normal es que como usuario de Linux ya haya perdido la perspectiva y que todo lo que yo opine de los demás bandos esté influido por mi experiencia previa y actual.

¿Por qué hablo de todo esto? Pues aunque estos días estoy de mudanza y no tengo tiempo ni para mirar mi Facebook, estoy suscrito a varios blogs por e-mail y me llega todo al correo, que sí consulto diariamente. En uno de estos blogs, un blog personal sobre ciencias llamado "Diario de un Copépodo" que me parece muy interesante siempre, su autor (Copépodo) narra su historia personal con Linux, y acaba diciendo "Goodbye, Linux" tras ocho años de pruebas, alegrías y decepciones. Hace unos días comenté alguna cosa allí, pero realmente es un artículo que junto con los comentarios que ha recibido me ha hecho pensar bastante.

En realidad, a pesar de ser últimamente feliz usuario de Linux, también he pasado y paso por mis pequeños disgustos, y también he tenido épocas de prueba y renuncia en el pasado. Antes de quedarme con Linux Mint en este portátil y a partir de ahí seguir con Linux, pasé por diferentes ciclos de prueba y rechazo como el que narra Copépodo. No puedo dejar de sentirme identificado con eso de "tirar la toalla" en el último momento. Ni Linux es tan maravilloso como se suele decir ni Windows es el reino del Mal. En realidad la actitud altanera de algunos usuarios de Linux, Windows o Mac me parece estúpida, porque mi experiencia me ha demostrado que no hay sistema operativo sin problemas, y que realmente hay que sopesar muy bien pros y contras a la hora de elegir casi cualquier cosa en la vida.

Como dice Copépodo en su artículo, el mejor sistema operativo es el que no se siente. El que te molesta menos, diría yo. Porque si haces un uso intensivo y exigente del ordenador, cada sistema operativo te va a molestar por una razón diferente. Lo que uno resuelve bien otro lo deja en pelotas y viceversa. Más o menos como la cesta de la compra, que ninguna de las grandes cadenas resuelve totalmente mejor que las demás.

En informática, básicamente debes mirar si tu sistema operativo te permite vivir tranquilo o si la competencia te convendría más aunque te caiga mal. Si en alguno de ellos tienes un escollo insalvable o habrá alguna solución que te contente aunque no sea ortodoxa. Mirar por ejemplo si te molesta más tener que tirar de consola para dar permisos a tu usuario en Linux para arreglar Virtualbox o tener que dedicarle el mismo número de horas al mantenimiento actualizando el antivirus, desfragmentando y pasando un anti-malware por si acaso. Si te molesta más volverte loco para arreglar el plugin de Flash en Ubuntu o volverte loco para que tu Mac pueda escribir en un disco NTFS... ninguno de los tres grandes sistemas operativos va a ser capaz de solucionar absolutamente todo mejor que los otros dos. Pero es que realmente tampoco vas a tener que usar absolutamente todo todo el tiempo. Yo por ejemplo uso Linux, pero tengo Wine y Virtualbox para las pocas veces que necesito algo que sólo existe para Windows y cuya alternativa Linux me da urticaria o no existe. Y para casos realmente desesperados tengo un PC que conserva una partición Windows XP y un mágico pendrive con un Windows 7 "live".

Por más que muchos se empeñen en evangelizar minimizando los fallos, NO existe EL sistema operativo por antonomasia, universalmente válido y sin fallos, y que contenta a todos. Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes.

No existe pues EL mejor sistema operativo sino el mejor sistema operativo PARA TI. Lo que puedes hacer es investigar para saber con mayor certeza cuál es. Y quien dice Sistema Operativo dice también distro, versión o escritorio.

Yo ahora mismo me encuentro en un punto en el que lo mejor que he encontrado es Linux, y concretamente Chakra Linux y Manjaro Linux. Pero quién sabe. ¿Si no sé, ahora que estoy de mudanza, dónde voy a estar viviendo dentro de un año, cómo voy a saber qué sistema operativo tendré instalado en mi ordenador principal?