Menta, por favor

¡DOSSHELL, qué buenos recuerdos!
Mi recorrido informático quizá no es el más típico. Comencé en la facultad de Bellas Artes de Barcelona usando Macintosh. ¡Qué emoción cuando compré mi primera caja de diskettes! Luego descubrí MS-DOS y de repente las ventanitas del Mac me parecían sosas. Después pasé un porrón de años usando Windows. Desde MS-DOS 6.22 y Windows 3.11 a Windows XP. Pasé por Windows 95, luego 98, Luego 98SE (muchos ni se acuerdan de aquello del Plus!) y en cuanto pude me pasé a Windows NT y 2000,. que fue mi sistema operativo hasta que apareció XP. Me gustaba ir probando distintos sistemas operativos. Mi primer arranque dual fue con Windows 3.11 y Windows 95. Aunque en realidad no era ni arranque dual. Salía a DOS y desde allí tenía sendos archivos .bat para arrancar según qué versión de Windows.

Mi carpetica "alternativa" de mi
época de actualizador de antivirus.

De aquel entonces conservo una carpeta de CDs con los sistemas "alternativos" que fui probando, desde OS/2 a MacOS 9 (sí, tenía un Mac también), BeOS, Solaris y un montón de Linux d
iferentes. Fui forofo de la personalización de Windows 95/98 y tengo algún dll de iconos propios preparado. También una enorme carpeta con archivos .bat que usaba hasta para ordenar el escritorio...

Digamos que me siempre me encantó trastear. Alguna vez quise iniciarme en Linux. Me llamaba el reto, y como usuario avanzado de MS-DOS y luego de Windows que era, pensaba "no puede ser tan difícil". Así que en más de una ocasión me descargué e instalé alguna "distro" al lado de mi Windows. Aún tengo por ahí CDs con Caldera, Mandrake, RedHat, Ubuntu en sus primeras versiones... Pero raramente llegaba a durarme más de un par de días. En poco tiempo acababa fastidiando algún archivo de configuración y todo dejaba de funcionar. La distribución de Linux que más me duró en aquellos tiempos (hablo de hace casi diez años) fue una Ubuntu. No recuerdo ni cuál, seguramente si rebusco encontraré el disco. Me horrorizaba el tema "humano" en marrones y naranja. La tuve en el ordenador de mi negocio, y la usaba para poner música principalmente. Duró tres semanas, llegado un momento ya no pude volver a montar los CDs en el escritorio. Se me "descuajeringó" pese a durar más que otras. Así que borrado al canto y vuelta a Windows. Durante un tiempo dejé Linux aparcado, pues me resultaba más difícil no estropear Linux que arreglar Windows.

Captura de mi escritorio en 2012, con Mint KDE
Pero en 2010 tuvimos que cerrar la Escuela de Arte. Ferrol ya no daba más de sí para nosotros, por la incipiente crisis. Hice la oposición de Secundaria (Dibujo) y me fui a Málaga a buscarme la vida, y como allí no tenía ordenador, una amiga me prestó un portátil que no utilizaba. Un VAIO. Posteriormente se lo cambió mi mujer por un cuadro (un paisaje de Málaga desde Gibralfaro), así que hoy escribo desde ese mismo portátil.

El caso es que aunque el VAIO venía originalmente con Windows Vista, nuestra amiga había actualizado a Windows 7-64 bits. Pero no había drivers para todo. La gráfica renqueaba con un controlador genérico, y conseguir instalar el resto de subsistemas de la placa era una verdadera pesadilla.

Pero muy inteligentemente, nuestra amiga había instalado además un Linux. Exactamente Linux Mint 9 en su versión OEM con Gnome. Y resultó que todo funcionaba (menos la webcam) y con notable soltura. Sin tener que buscar ni instalar nada extra. Venía incluso con los famosos códecs para multimedia que solía yo instalar en Windows con el K-Lite Codec Pack.

Esto no te pasará con Linux Mint.
Así que como tenía que preparar currículos y carteles, sobres y demás, no perdí ni un minuto y me puse a utilizar el portátil para buscar trabajo. Ni tiempo me daba para fijarme en que estaba usando otra cosa diferente a Windows (aunque lógicamente lo sabía). Me quedé tan sorprendido y tan maravillado por este linux fácil de usar, amigable de verdad y que sobre todo era difícil de estropear, que cuando el ordenador ya fue mío lo único que hice fue ir probando escritorios y distros de Linux. Hoy ni siquiera tengo partición Windows.

Linux Mint
fue mi distribución Linux principal durante muchísimo tiempo. Desde la versión 10 siempre usé la versión KDE, aunque para otros ordenadores probé Gnome, Mate, Cinnamon, XFCE... y las versiones Debian de Mint (LMDE) en todos sus sabores antiguos incluyendo XFCE y KDE, luego ya SolydX o SolydK.

Otro día os pongo mi receta de
espaguetis a la menta.
Poco a poco he ido abandonando Mint hasta que hoy ya solamente uso Chakra y Manjaro respectivamente para KDE y otros escritorios. Igual en el futuro estoy en otra distro, pero ahora mismo estas derivadas Arch me satisfacen casi por completo.

He probado la distro madre, Ubuntu/Kubuntu/Xubuntu/Lubuntu, pero Mint siempre me ha parecido superior. Más estable, con menos fallos extraños (ventanas de error cuando todo funcionaba), widgets que desaparecen...

En definitiva, Linux Mint me demostró que Linux ya estaba listo para que cualquiera lo usara, y que las cosas ya no eran tan complicadas como hace años. Le guardo por ello un cariño especial a esta distribución. Así que cuando alguien pregunta qué distro usar para introducirse en este mundillo le digo sin dudar: MINT.

Manjaro es a Arch lo que Mint a Debian.
Más o menos.
Incluso Manjaro me está encantando, entre otras cosas, porque incluye mucho de la filosofía de Mint: Gestor de sesiones MDM, facilidad de uso, buena selección de software y en sus versiones modernas, codecs de audio y vídeo para aburrir... Lo que me fastidia de Mint es solamente que necesita una reinstalación cada poco tiempo si se quiere mantener actualizado. En cambio Chakra o Manjaro son semi-rolling y rolling release respectivamente, por lo que basta con hacer un sudo pacman -Syu y ya tienes sistema nuevo.

En fin, que mi consejo para empezar en Linux es Mint. Linux Mint en cualquiera de sus sabores. Desde el hiperversátil y personalizable Mint KDE y el elegante Mint Cinnamon hasta los más sencillos, Mint Mate y sobre todo Mint XFCE.

Para mí de hecho los dos extremos son los mejores: Mint KDE y Mint XFCE, porque son completos y bastante personalizables. Casi diría que la única ventaja de Mate con respecto a XFCE es Caja, el gestor de archivos, que trae más funciones por defecto que Thunar.